Números en rojo

Texto informativo – Fuente: La Nación

Cuarentena y recesión: se disparó el déficit fiscal y llegó a los $ 251.287 millones en mayo.
Se compara con un superávit de $ 25.974 millones de igual mes de 2019. El gasto público se duplicó y los ingresos crecieron solo 2,4%
Con un gasto público que se duplicó para morigerar los impactos del coronavirus e ingresos que crecieron solo un 2,4%, en mayo se registró un déficit fiscal primario (antes del pago de intereses de deuda) de $ 251.287 millones, por lo que el año acumula un rojo de en torno a 2,2% del PBI. El resultado del quinto mes se contrasta con el superávit primario de mayo de 2019, cuando fue de $ 25.974 millones.
Cuando se contabiliza el pago de intereses de la deuda, que fue por $ 56.932 millones, el déficit financiero de mayo alcanzó los $ 308.219 millones, informó esta tarde el Ministerio de Economía.
Durante los últimos meses el Gobierno desplegó una serie de medidas para intentar paliar los efectos de la expansión de la pandemia en el país, que equivalen a un 2,6% del PBI, según detalló el propio presidente Alberto Fernández semanas atrás. Y mientras eso sucedió, el efecto del parate en la actividad impactó en los ingresos fiscales, con una magra recaudación.
Matías Carugati, de Seido, calculó que los datos fiscales de mayo llevan un déficit primario acumulado de 2,2% del PBI. “Bastante peor que otros años, por la recesión y la respuesta al Covid; el 2020 se encamina a un déficit de, por lo menos, 5%. Hay riesgos (cuarentena, recesión, provincias) que pueden inflarlo mucho más”, definió.
Coincidió en la estimación Guido Lorenzo, de LCG: esperan un piso de 5% del PBI del déficit fiscal primario para este año.
El economista Martín Polo calculó que llega a 2,6% del PBI el acumulado del déficit primario en lo que va de 2020, que se compara con el superávit entre enero y mayo de 2019 de en torno a 0,1%.
Explicó además que hay que mirar las transferencias del Banco Central al Tesoro, que dan una idea de cómo va el déficit ya que es hoy la única fuente de financiamiento. En ese sentido, identificó que en junio el BCRA ya transfirió $ 150.000 millones.
En concreto, el gasto primario ascendió en mayo a $ 579.507 millones, una suba interanual de 96,8%. “Esta dinámica responde a las medidas implementadas por el Poder Ejecutivo Nacional para sostener los ingresos de las familias, sostener el empleo y la producción y compensar la caída de recaudación de las administraciones provinciales”, explicó Economía.
El impulso del gasto primario está explicado casi en su totalidad por las transferencias corrientes, las prestaciones a la seguridad social y la inversión pública de capital, agregó el comunicado del Ministerio a cargo de Martín Guzmán.
Respecto a las transferencias corrientes, el 75% corresponde al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y al programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Ambos explican erogaciones por casi $ 80.000 millones. “En la misma línea, el programa Alimentar registró un incremento interanual de $8.545,6 millones y las asignaciones en materia de Apoyo al Empleo aumentaron aproximadamente $2.000 millones”, se detalló.