En horas cruciales para la deuda, ADRs escalaron hasta 13% y bonos ganaron hasta 6,1%.

Texto informativo – Fuente: Ámbito Financiero

De la mano de los bancos, los ADRs argentinos anotaron subas generalizadas, ampliadas en el último tramo de la jornada. Además, el índice S&P Merval trepó un 4,9%, a 35.850 unidades, y los bonos ganaron hasta 6,1%. Este viernes vence el plazo para que los acreedores digan si aceptan la oferta reestructuración del Gobierno.
En horas cruciales para la definición sobre el canje de la deuda soberana en dólares, los activos argentinos anotaron importantes ganancias este jueves, sobre todo los ADRs, aunque en un contexto cauto y selectivo de negocios, igualmente ayudados por un clima internacional mayoritariamente positivo.
A espera de nuevas señales por parte de acreedores y sobre todo del Gobierno con relación al plan de reestructuración de deuda soberana por 65.000 millones de dólares, el índice S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) escaló un 4,9%, a 35.859 unidades, apuntalado por los bancos.

Los ascensos fueron liderados por los papeles de Banco Macro (+10,2%); del BBVA (+9,6%); del Grupo Financiero Galicia (+8,6%); y del Grupo Supervielle (+8,3%). Además, sobresalió la performance de Holcim (+9,6%). La baja más pronunciada fue la de la transportadora de energía Transener (-0,9%).

El balance general en acciones arrojó 142 papeles al alza, 57 en baja y nueve sin cambios, y el volumen total negociado en acciones creció fuerte a $1.767 millones (25,6 millones de dólares).
Las subas de la bolsa local fueron impulsadas desde Wall Street, donde los ADRs del sector financiero lograron fuertes incrementos, de hasta dos dígitos: Grupo Supervielle (+13,3%); Banco Macro (+9,7%); BBVA (+8,3%); y Grupo Financiero Galicia (+8,1%).

A su vez, los activos de YPF subieron un 6,4%, impulsados por el anuncio del regreso del barril “criollo” en Argentina.
Este viernes por la tarde vence el plazo para que los inversores digan si aceptan la oferta reestructuración del Gobierno que incluye un recorte de intereses del 62%, un período de gracia de tres años y una quita de capital del 5,4% de sus bonos en dólares.
En el mercado se descuenta que por ahora no se logrará llegar a un acuerdo, por lo que las negociaciones seguirán durante las próximas dos semanas hasta la fecha límite del 22 de mayo, donde se definirá si Argentina entre o no en default (por el no pago de los intereses de los bonos Globales el pasado 22 de abril).

“De acuerdo a cifras no oficiales, la adhesión de los bonistas a la propuesta de Guzmán rondaría apenas 25%”

Por eso este jueves, el Gobierno se mostró este jueves “dispuesto” a recibir contraofertas de los bonistas, aunque les advirtió que esas iniciativas deben asegurar la “sostenibilidad” de pagos. El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó: “Estamos dispuestos a considerar cualquier combinación de reducción de intereses, reducción de capital, extensión y vencimiento del periodo de gracia que respete las limitaciones que definen lo que es sostenible”.

En su propuesta, la Argentina condicionó cualquier acuerdo a que los pagos de la deuda sean sostenible en el largo plazo y permitan el crecimiento económico.
Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aclaró este jueves que no está involucrado en la negociación entre el país y los acreedores, y remarcó que confía en que Argentina logrará un acuerdo para reestructurar su deuda soberana con alta aceptación de acreedores.