Sin bajar el pulgar, inversores en Nueva York esperan detalles para dar su veredicto final.

Texto informativo – Fuente: La Nación

Dicen que falta conocer datos esenciales de la oferta, como la tasa de descuento de los nuevos bonos.
WASHINGTON.- No hubo un veredicto definitivo. Inversores y analistas de Wall Street recibieron la oferta de deuda del gobierno argentino y comenzaron a tejer supuestos para rellenar huecos y hacer cálculos: el ministro de Economía, Martín Guzmán, se guardó detalles claves de la oferta, dejando amplio espacio para las especulaciones, las conjeturas y los sentimientos cruzados.
Hubo quienes dijeron que la oferta era digerible y otros que la consideraron inaceptable, y el mercado parecía coincidir en que se trataba de un mero punto de partida de una negociación con final incierto.
Los inversores esperaban ansiosos la oferta de Guzmán para dilucidar un interrogante sobre el que se discute desde que la Argentina abrió la puerta a una nueva reestructuración de la deuda: cuál es el “valor presente neto” (VPN) de los bonos que está dispuesto a ofrecer el Gobierno. A partir de ese dato, los inversores podrán calcular la quita sobre el valor de sus bonos en sus carteras. La información que brindó Guzmán fue insuficiente para hacer ese cálculo y los inversores y analistas terminaron “estimando” detalles, como los plazos de los nuevos títulos o la progresión del pago de intereses.
Un dato cambia todo el cálculo: la tasa de descuento, o exit yield. Los cálculos a los que accedió LA NACION de varias fuentes del mercado contemplaban una tasa de descuento del 12% y estimaban -luego de llenar los huecos que dejó Guzmán- que la oferta redunda en un VPN de entre 35-37,5%, lo que implica una quita superior al 60 por ciento. Un recorte de un punto en la tasa podía subir el valor de la oferta a 40%. Para algunos, se trata de un valor imposible de digerir para los bonistas. Otros intuían que, en el contexto de la pandemia que destrozó los mercados, la oferta tiene posibilidades de prosperar.
Todos calculaban sin tener la propuesta completa, pero, así y todo, la visión que parecía predominar en el mercado era que se trataba solo de la primera movida del Gobierno.
“Creo que todo esto es un inicio”, dijo Alberto Bernal, de XP Securities, quien cree que una quita del 50% puede ser políticamente exitosa para el gobierno de Alberto Fernández y viable para el mercado.