El Banco Central impulsa una devaluación administrada y silenciosa del peso contra el dólar oficial.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

La entidad vendió este mes u$s350 millones en el mercado para llevar al billete al nivel deseado. Sube 3% en febrero y la ganará a la inflación.

l Banco Central que comanda Miguel Angel Pesce está aprovechando los “ruidos” financieros que hay con la reestructuración de la deuda local y ahora las tensiones por el impacto del coronavirus, para deslizar el tipo de cambio oficial.
La premisa, ya avisada por el funcionario en varios reportajes que brindó, es que el dólar oficial no se puede atrasar en términos reales (léase descontando la inflación).
Después de que el billete en el circuito mayorista durmiera la siesta en enero, con una suba marginal de 45 centavos, ya en febrero retomó un camino alcista que incluso superará a la inflación de este mes que se conocerá recién a mediados de marzo.
El dólar mayorista pasó de $60,35 al cierre de enero a los actuales $62,13. La suba de casi 2 pesos en el mes, que se traduce en un incremento del 3% mensual, fue precisamente fogoneada por Pesce.

Sucede que en la era del cepo, ningún inversor puede “correr” al Banco Central. Los volúmenes así lo demuestran: en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) se mueven diariamente entre 150 y 250 millones de dólares. Normalmente era una plaza que operaba alrededor de u$s400 o 500 millones, con picos muchos más altos cuando había “corridas”.
Por eso, ante la ausencia de la demanda contenida por el cepo es que el BCRA “libera” algunos dólares a cuentagotas subiendo el precio. La mesa de dinero del Central pasó de comprar divisas en enero por u$s782 millones a vender en febrero.
¿Cómo lo hace? La entidad coloca, en la apertura de la rueda cambiaria, pequeñas posturas de venta con mínimos de 10 millones y máximos de 50 millones de dólares a un valor mayor al que cotiza en ese momento y recién ahí “suelta” los billetes al mercado. Es, en realidad, una administración de las reservas para colocar el dólar a un valor que el banco estime correcto.
Por eso, mediante ventas por un total de u$s351 millones hasta el 19 de este mes (última cifra oficial), es que el Central “administra” el deslizamiento del dólar.

Fuente: Seguramente que si Pesce no interviniera en la plaza cambiaria, ante la ausencia de la oferta de divisas, el dólar mayorista subiría en forma más rápida. Eso es lo que no quiere el número uno del Central. También es cierto es que si quisieran freezar el tipo de cambio, en el actual esquema de restricción casi total al dólar, lo harían sacrificando pocas reservas.
Otra excusa que puede encontrar el Central para fomentar este despertar del dólar es el deslizamiento de otras monedas regionales que le pueden estar quitando competitividad al tipo de cambio local. Siempre teniendo en perspectiva que el dólar en la Argentina subió más del 55% en 2019.