Política monetaria.

Texto informativo – Fuente: Clarín

El Banco Central asegura que la inflación sigue bajando y lleva la tasa de las Leliq a 40%
Para incentivar el consumo y estimular el crédito la autoridad monetaria ya redujo la tasa 23 puntos en dos meses.
Con la convicción de que la inflación sigue bajando, el Banco Central volvió a ajustar a la baja la tasa de las Leliq por séptima vez en 70 días. Este miércoles el equipo de Miguel Pesce llevó la tasa de referencia del mercado de 44 a 40%. Al mismo tiempo el dólar mayorista volvió a subir y terminó en $ 61,73, siete centavos por encima del valor del martes. El minorista cerró en $ 63,70, un alza de cuatro centavos.
La baja de la tasa de las Leliq -las letras con las que absorben la liquidez del sistema bancario- se conoció el mismo día en que el Central fijó un tope de 55% para los intereses que cobran las tarjetas de crédito.
Con la tasa de las Leliq a 40% se presionará más a la baja la tasa de los plazos fijos, hoy en un promedio de 32,5% anual. Así las tasas se internan cada vez más en terreno negativo, frente a una inflación prevista para todo 2020 en torno a 40%, según los cálculos de las consultoras privadas.
Cuando asumió Alberto Fernández el 10 de diciembre pasado, la tasa de la Leliq era del 63%. Con esta reducción al 40%, el Central lleva la tasa al nivel que tenía en agosto de 2018, cuando el dólar cotizaba a $ 34,40 a nivel minorista. Hoy con el cepo y el impuesto solidario el valor al que los minoristas pueden acceder a comprar US$ 200 al mes en el mercado oficial es de $ 82,70.
Ante este panorama, recrudecen los temores de que el Central se dé una “piña” el mes próximo, cuando la inflación vuelva a subir según lo que anticipan las consultoras y el propio titular del INDEC, Marco Lavagna. Para este mes, la previsión es que el índice de precios al consumidor se ubique entre 2 y 2,5%, por lo que incluso podría estar por debajo del 2,3% de enero. Pero para marzo con el impulso de la “vuelta a clases”, el indicador podría volver a instalarse por encima de 3%.
Por motivos estacionales la demanda de dinero crece en diciembre y enero, cuando el sector público y las empresas pagan aguinaldos y la gente quiere tener pesos en los bolsillos para encarar las vacaciones. Luego, entre febrero y mayo, la demanda de billetes cae y es ahí cuando la tasa pasiva empieza a hacer su trabajo para lograr que esos pesos no vayan al dólar y se depositen en el sector financiero. Con más pesos en la calle y tasas negativas respecto de la inflación, el temor es que ese dinero presione sobre los precios y sobre la brecha cambiaria, al estilo de lo que ocurrió en febrero/marzo de 2017 y de 2019.