Guzmán se impacienta: pese a las medidas de estímulo al consumo, la actividad todavía no da señales de recuperación
- 17 febrero, 2020
- Posted by: AnsAdmin
- Categoría: Martín Guzmán
Texto informativo – Fuente: iProfesional
Sin acuerdo a la vista con acreedores de la deuda, se demora la recuperación económica y se encienden luces de alertas en el tablero de Alberto Fernández
El ministro de Economía, Martín Guzmán, empezó a prestarle más atención al reloj de la economía. Y tiene sus motivos. Un mes y medio después de la sanción del paquete de emergencia, las medidas destinadas a impulsar el consumo y la actividad todavía no generan el resultado esperado. Así lo reconocen en los despachos oficiales, en donde en los últimos días la pulseada con los acreedores consumió buena parte de las energías.
Si bien todavía es temprano para hacer un balance concluyente, la realidad es que el Gobierno esperaba un rebote a esta altura del año, algo que todavía parece lejano. De hecho, los pocos indicadores disponibles en enero muestran que la recesión iniciada en el 2017 no tocó un piso aún. “Creían que con esto arrancaba y no ocurrió”, le dijo a iProfesional un hombre que tiene trato con el equipo económico de la Rosada.
Los economistas afirman, en rigor, que el prometido impulso al consumo fue más bien tímido. De ahí que recién a fines de 2020 podría empezar a poner en marcha la actividad, aunque sin el empuje de la inversión privada debido a que las empresas tienen margen para reutilizar su capacidad ociosa. “No hay expectativas de recuperación fuerte, sí puede haber un rebote en sectores puntuales, pero no va a ser importante”, dijo a este medio el director de Elypsis, Martín Kalos.
Haciendo un repaso del primer mes del 2020, las ventas minoristas cayeron 3,5% interanual en volumen, según el último relevamiento realizado por la CAME. Así, aunque la baja fue menor a la de diciembre, el combo de alta inflación, tasas elevadas y una creciente brecha cambiaria afectaron al rubro mercantil, el de mayor empleo con 1,2 millones de trabajadores registrados.
El dato fue que en ese período hubo ingresos adicionales por la inyección del Gobierno, con el bono de $5.000 a los jubilados en diciembre y enero y un refuerzo de $2.000 a los beneficiarios de la AUH, sumado a la Tarjeta Alimentaria y el relanzamiento de Precios Cuidados. Y se acaba de anunciar el segundo ajuste con vigencia a partir de marzo, que implicaría una suba de 13% para los jubilados de la franja mínima.
En definitiva, un conjunto de medidas apuntadas a los sectores de mayor propensión al consumo. La pregunta inevitable que surge es qué está haciendo la gente con esos recursos extraordinarios.
La encuesta online de CAME entre 2.493 personas reveló que un 34,4% lo destinó o lo destinará a consumo corriente y un 3,6% a vacaciones, mientras que el resto se dividió entre un 37,3% que no recibió nada ni cree que lo recibirá y casi un 25% que lo utilizó para otros fines (19,5% deudas financieras o impositivas, 4,1% ahorro y 1,1% inversiones). En resumen, solo poco más de un tercio del bono habría ido a engrosar el consumo.
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El “shock” tampoco se reflejó en los despachos de cemento (-14,3%), los patentamientos de automóviles (-25,6%) y la venta de motos (-44%). Por otra parte, el crédito al sector privado subió solo 0,5% respecto a diciembre, mientras que en términos reales mostró una caída. Y la recaudación creció un 44,9% interanual, por debajo de la inflación. La brecha fue incluso mayor en un impuesto que mide el pulso del consumo como es el IVA.
“La política económica tiene muy poco margen de maniobra para impulsar la actividad, el elevado Riesgo País significa que la Argentina no tienen financiamiento, ni el Estado ni el sector privado porque los proyectos de inversión se descuentan a tasas muy altas y no son rentables, lo que genera que las decisiones de inversión estén paralizadas”, dijo a iProfesional el economista de EcoGo, Martín Vauthier.