El riesgo país subió casi 5%

Texto informativo – Fuente: Clarín

Mercados alterados: el discurso de Guzmán generó una ola de ventas entre los inversores.El Merval cayó 3,2 %, los bonos en dólares hasta 5,4 % y los de pesos, hasta 7,3 %. Los analistas hablan de sobrereacción.

El mercado venía golpeado. Pero la interminable pulseada del gobernador bonaerense Axel Kicillof y la seguidilla del canje frustrado, la licitación desierta y el reperfilamiento del ministro de Economía, Martín Guzmán, fueron demasiado. Con poco resto y ansioso por definiciones, el mercado se aferró a la idea de que el discurso de Guzmán ante el Congreso el miércoles aportaría claridad. Quizás hasta un plan integral. Pero lo que leyó fue algo completamente distinto, que terminó empeorando la indigestión.

Lo que interpretraron fue un equilibrio fiscal que se dilataría en el tiempo mucho más de lo esperado y que supone como reverso un tratamiento nada amistoso de los acreedores. Así, la plaza quedó teñida de rojo y decepción.

El riesgo país, que había ensayado perforar los 1.900 puntos, saltó 4,8 % y quedó en 2.055 puntos. El indicador que elabora el JP Morgan refleja el desempeño de los bonos en dólares, que derraparon hasta 5,4 %. Los títulos nominados en pesos, por su parte, sufrieron el embate del vuelco de expectativas ahora que ya no parece haber certeza de que no haya más reperfilamientos en el horizonte. Se hundieron hasta 7,3 %.

“Fue un mensaje político pero no gustó. La primera interpretación fue que el ajuste va a ser muy chico y al que le van a ajustar es al acreedor. El inversor dice, se viene mucha quita. Esto va a ser una renegociación dura”, resume Fausto Spotorno, director de la consultora Orlando Ferreres y Asociados.

Y añade: “El segundo punto es que faltan números, el cuadro está incompleto. Si vas a tener déficit primario, cómo lo vas a financiar. ¿Con emisión monetaria? ¿Con deuda? Pero, ¿a quién se la vas a pedir? Se insistió en que lo que pasó con el AF20 se iba a encapsular. Pero no es una promesa del todo creíble. Se achica la capacidad de refinanciar la deuda en pesos”.

“Y finalmente, pareciera que el escenario soñado es que el FMI te refinancie y no haya acuerdo o lo más lavado posible. Pero éste no fue un discurso économico. Cuando te sentás con los fondos de afuera es otra cosa”, dice Spotorno y no está solo entre los analistas que entienden que se sobredimensionó el episodio.