Cupos para importación, crédito barato y “compre nacional”: el plan de Alberto para la industria.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

El equipo del candidato opositor prevé una transferencia de recursos para reflotar a las ramas más castigadas. La plata saldrá del campo y las privatizadas.

No todo ocurre en el mundo de las finanzas: en un contexto de derrumbe de la denominada economía real, que tendrá posiblemente en los próximos meses los peores registros de la administración Macri, lo que suceda en el futuro cercano definirá si la Argentina va hacia un nuevo salto en el nivel de desempleo y pobreza.

Alberto Fernández tiene el diagnóstico de que la sociedad sufre una fatiga severa después de un año y medio continuado desde que estalló la crisis cambiaria, confía uno de los economistas cercanos al candidato.

Y, en respuesta a ello, consdiera que si le toca finalmente ganar las elecciones y asumir el próximo 10 de diciembre, seguramente habrá medidas que vayan más allá de la lógica urgencia por volver a ganar la confianza de los mercados y de los argentinos que corren a comprar dólares cada vez que les sobra un peso.

El cierre de varias plantas industriales por culpa de la profundización de la crisis, refieren las fuentes consultadas, incrementó la preocupación de Fernández.

Existe, en ese sentido, un cada vez mayor temor a que los próximos meses se produzca un salto del desempleo y de la pobreza, ante la constante caída de la demanda interna y las elevadas tasas de interés.

En este marco, si Alberto Fernández llega a la presidencia tendrá en el tablero de comando un plan de recuperación de la industria, sector que ha sufrido una notable postergación durante los últimos años.

Para el candidato, la puesta en marcha de este plan debería ser clave para la recuperación de puestos de trabajo de calidad. Desde 2015, la industria perdió 150.000 empleos. Se trató de un fenómeno de achicamiento que se había iniciado tiempo antes, pero que durante la administración Macri se profundizó.

De hecho, el último período fuerte de creación de empleo en la industria ocurrió entre 2002 y 2008. Durante aquellos años, el empleo “en blanco” se incrementó en 470.000 puestos. Era un momento especial: la Argentina acababa de dejar una década de convertibilidad, durante la cual el el sector fabril también perdió posiciones.