La economía en tiempos electorales.

Texto informativo – Fuente: Clarín

“La lógica sería un adelanto”, la frase de Alberto Fernández que impactó en la reunión con el FMI.

En la reunión del lunes que mantuvieron Alberto Fernández y sus economistas (Cecilia Todesca y Guillermo Nielsen) junto al staff del Fondo Monetario (Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental, Roberto Cardarelli, economista jefe para el caso argentino y Trevor Alleyne, representante en la oficina local del FMI), el candidato del Frente de Todos precisó que sus equipos técnicos podrían sólo trabajar en la mesa junto a los del organismo si es electo Presidente. “De lo contrario hablar hoy conmigo es lo mismo que con José Luis Espert”.

En ese contexto, Fernández dijo que no hay muchas chances de modificar la fecha de elección y que, como mucho, “la lógica sería un adelanto”. Según la Constitución la elección general debe ser 60 días previos al traspaso del poder, con lo cual el adelantamiento podría ser para el 10 de octubre como mucho. “Ni el FMI ni Fernández sugirieron adelantar las elecciones”, contó un testigo del encuentro. “El tema rozó la conversación en el contexto de un planteo técnico del staff sobre cuando ponernos a trabajar”.

El FMI negó en la noche del lunes haber sugerido “un adelantamiento de las elecciones” durante la reunión con Fernández. “El Fondo Monetario Internacional desmiente categóricamente que miembros de la delegación actualmente presentes en Argentina, hayan sugerido adelantar las elecciones presidenciales por supuestas preocupaciones acerca de un hipotético ‘vacío de poder’”. Previamente, el Frente de Todos acusó al Gobierno y al FMI por “la catástrofe social” del país. Fernández, quien es abogado y profesor universitario, hizo la disquisición de que -de acuerdo a la Constitución-, no hay mucha chance de modificar la fecha de elección y que, como mucho, se podrían llamar para el 10 de octubre, pues la elección general (en caso de ser definitiva y no se deba ir a un balotaje) debe ser 60 días previos a la entrega del poder.

Los funcionarios del organismo reconocieron en la sede del comité del Frente de Todos que la economía argentina atraviesa una situación poco frecuente: una distancia exagerada entre el resultado de las PASO (11 de agosto), las elecciones generales (27 de octubre) y, más adelante, la entrega del mando (10 de diciembre). El organismo desea que los economistas de Alberto Fernández trabajen un escenario macroeconómico en el que el candidato resulta elegido presidente y cómo se comportarían esas variables. Los técnicos del Frente de Todos justifican que resulta difícil proyectar qué decisiones tomarán porque no saben qué sucederá con la economía en los próximos meses. Esbozan preocupación sobre la dinámica de los acontecimientos financieros de las últimas horas.