Wall Street habla de default: ven que la profecía autocumplida lleva a la “implosión financiera”.
- 20 agosto, 2019
- Posted by: AnsAdmin
- Categoría: Wall Street
Texto informativo – Fuente: iProfesional
Si hay algo que le va a costa, y mucho, a un eventual gobierno de Alberto Fernández es recuperar la credibilidad de los mercados. Los inversores ya le bajaron el pulgar de antemano (la rueda del 12 de agosto en adelante es fiel reflejo de eso) y, para peor, las desafortunadas declaraciones del candidato a presidente por el Frente de Todos solo tiran más nafta al fuego.
El resultado es el obvio: el desplome este lunes en Nueva York de las acciones hasta 16% y la escalada del riesgo país otro 13,6% (hasta los 1.883 puntos), que contagiarán la apertura del dólar de este martes.
El detonante de otra jornada de pánico con los activos argentinos fueron las palabras del candidato K durante el fin de semana, virtualmente avisando que habrá una reestructuración de la deuda.
En concreto, Fernández le dijo al diario Clarín: “Hablaré con los acreedores a ver qué podemos hacer. Los que tienen los poseedores de títulos argentinos. Pero eso es toda una tarea de negociación. Hay que sentarse a discutir uno por uno, como hicimos con la deuda en su momento. Acuérdense de que nosotros le pedimos a los tenedores de bonos que acepten una quita del 75 por ciento y era una discusión de uno por uno”.
En el mercado internacional se entendió como una declaración de cuasi default de los bonos y, como era previsible, actuaron en consecuencia. El riesgo país volvió a los 1.900 puntos (suba del 13,6%) a pesar de que uno de los asesores de Fernández, Guillermo Nielsen, salió a negar a la agencia Bloomberg que estuvieran pensando en reestructurar los bonos.
No convencieron las palabras del ex negociador de la deuda de Néstor Kirchner ni tampoco lo que viene diciendo otro “ortodoxo” en el club de asesores del candidato, como Emmanuel Alvarez Agis. Sucede que, más allá de lo que vienen prometiendo estos economistas, Fernández se encarga de meter miedo al mercado.