Un plan para el bolsillo que despertó dudas y desconcierto aun en el propio Gobierno.
- 15 agosto, 2019
- Posted by: AnsAdmin
- Categoría: Economía
Texto informativo – Fuente: La Nación
Se analizó subir retenciones para financiar los incentivos y hasta aplicar la ley de abastecimiento, pero finalmente ambas ideas se desestimaron.
No existía plan B; la única opción era una victoria el domingo. En un equilibrio frágil en términos financieros y cambiarios, un Gobierno que autocelebra su planificación terminó improvisando. Ayer, en los vacíos y fríos pasillos del Palacio de Hacienda todavía no había detalles claros sobre cómo se financiaría el plan de $40.000 millones para “ponerle plata en el bolsillo a la gente”.
Subir retenciones fue una opción -según fuentes oficiales- propuesta por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Cerca de él negaron esa versión. El análisis de una suba de los derechos de exportación fue desactivado a última hora de anteayer por el Gobierno. Tan fuerte fue el rumor que las operaciones portuarias se paralizaron.
“Las medidas tienen un costo fiscal para el Estado nacional cercano a los $40.000 millones”, afirmaron en Hacienda, equipo en el que ayer reinaba la resignación por los datos del domingo y la debacle registrada en todos los activos argentinos.
“Las mismas serán atendidas con los recursos adicionales derivados del nuevo escenario macroeconómico y, en caso de ser necesario, con la reasignación de partidas presupuestarias de programas no prioritarios”, agregaron. Cerca de Dujovne lo traducían como mayor recaudación por inflación y una mejora de las cantidades exportadas, y con más obras “pisadas”. Una pista: en el avance de presupuesto 2020 había aún dependencias con partidas no ejecutadas. Sin embargo, en ese ministerio simplificaron el mensaje: “Es un vamos viendo”.