Economía en shock: sin precios, las ventas se paralizan a la espera de que se despeje la incertidumbre con el dólar.
- 13 agosto, 2019
- Posted by: AnsAdmin
- Categoría: Economía
Texto informativo – Fuente: iProfesional
Lo previsible: distintas empresas tomaron la decisión de suspender hasta nuevo aviso la entrega de productos a las cadenas de supermercados y mayoristas, en reacción a la explosión en la cotización del dólar.
La novedad forma parte de un menú “ultra defensivo” de parte de las empresas, que no quieren rematar sus stocks a precios bajos en medio de la trepada del tipo de cambio. En la mañana del lunes, el dólar superó los $60 en la mayoría de los bancos líderes y luego tuvo una ligera retracción, hasta los $57,30.
En la lista se incluyen fabricantes de alimentos y la industria papelera, pero también -y sobre todo- importadoras.
Las principales fábricas alimenticias anunciaron, también, remarcaciones de 10% en promedio. Incluyeron en ese movimiento a los precios de productos de la canasta básica, como fideos, aceites y harinas.
Las novedades se conocieron -en algunos casos vía mail y en otros, directamente, a través de llamados telefónicos- a medida que avanzó la mañana. En esas horas, la cotización del dólar llegaba a escalar 30 por ciento.
Hubo empresas de varios rubros que decidieron frenar las operaciones, como si hubiese comenzado un feriado largo y sin fecha de normalización.
Alimenticias, constructoras, servicios, cadenas de electrodomésticos y concesionarias de autos forman parte de los distintos sectores que se plegaron a las decisiones extremas.
Entre las grandes industrias que suspendieron las entregas figura Unilever (cuya división alimentos elabora sopas, caldos, mayonesas y mostaza).
También incluye a la Papelera Samseng, la principal fabricante de papel higiénico, servilletas y rollos. En el sector de materiales para la construcción hubo suspensiones de ventas hasta que se despeje la incertidumbre respecto del tipo de cambio.
Lo mismo sucede con las importadoras, en su mayoría con productos enlatados, como las frutas y los pescados.
Todo comenzó bien temprano, el lunes posterior a las elecciones. Empresas de primera línea, fabricantes de alimentos, pero también algunas lácteas de mediano porte, y hasta distribuidoras de insumos para la construcción, coincidieron en apuntar que desde las 8 de la mañana empezaron a intercambiar correos electrónicos con la advertencia que se suspendía “hasta nuevo aviso” la entrega de productos.
A diferencia de lo ocurrido el año pasado, esta vez la respuesta de las compañías fue inmediata. Algunos gerentes ni siquiera aguardaron la apertura del mercado cambiario para congelar las actividades.
“No podemos cumplir con el pedido acordado. El mercado se quedó sin precios. Volvemos a hablar mañana (martes) o pasado para ver cómo evolucionan las cosas”, describió un gerente de una reconocida aceitera, en un audio que le hizo llegar a un comerciante mayorista, a media mañana.