Guerra comercial entre EE.UU. y China: industria nacional teme avalancha importadora.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Empresas de sectores sensibles advierten que la tensión entre ambas potencias podría repercutir de manera negativa en el sector productivo local.

El mundo vuelve a verse sacudido por una intensificación de la guerra comercial entre los Estados Unidos y China.

Días atrás, el presidente Donald Trump anunció que le iba a imponer una tarifa adicional del 10% a las importaciones chinas, afectando un flujo de comercio cercano a los u$s300.000 millones.

Dichos aranceles entrarán en vigencia el 1 de septiembre y se suman al 25% de penalidad que ya había instrumentado la Casa Blanca para castigar al gigante asiático.

Frente a esta embestida, el Banco Popular de China forzó una baja de su moneda, alcanzando el menor nivel desde mayo de 2008, al tiempo que el presidente Xi Jinping ordenó a las compañías de su país que no compren más productos agrícolas a los Estados Unidos.

Con la crisis entre ambas potencias instalada, el analista Marcelo Elizondo alertó que, más allá de alguna ventaja de corto plazo –como el hecho de que China compre más soja argentina-, puede haber riesgos concretos para la Argentina.

“No es una buena noticia para nuestra economía, para nada”, afirmó el ex director ejecutivo de Fundación ExportAr.

“Los impactos pueden ser múltiples y de diversa índole: si el dólar se fortalece porque se da un escenario de flight to quality, esto seguramente repercuta en una mayor inestabilidad cambiaria, como ocurrió estos días”, sostuvo.

En cuanto a los flujos de bienes y servicios, explicó que “al chocar dos de las mayores potencias del mundo, se puede esperar una desaceleración del comercio internacional y del crecimiento del producto mundial. Esto tampoco es positivo para ningún país emergente”.

Elizondo afirmó que la suma de las exportaciones de China y Estados Unidos equivale nada menos que al 25% del total mundial y que por eso resulta imposible pensar que no va a haber efectos colaterales.