Síndrome de China: Sandleris logra “devaluación controlada” pero le espera el test más difícil.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

La reacción de Estados Unidos a la devaluación china hace temer una escalada del conflicto comercial. En Argentina, el Central trata de acotar el daño.

El recrudecimiento de la guerra comercial entre China y Estados Unidos no podría haber tenido un peor “timing” político. A días de las PASO, cuando el Gobierno parecía llegar a las urnas con el tipo de cambio estable, el gigante asiático avaló una devaluación del yuan, lo que provocó un salto del dólar de 1,88% en la City porteña, un movimiento similar al que registraron otras monedas de la región.

El Banco Central intervino con ventas en el mercado de futuros y con una suba en la tasa de la Leliqs y no vio la necesidad de usar su bala de plata: las ventas en spot.

Economistas y operadores destacaron el hecho de que el peso no se haya devaluado mucho más que el resto de las divisas y que el volumen operado no fue muy elevado, señal de que no hubo un temor excesivo entre los inversores.

“Creo que un poco de ruido agrega, pero me da la sensación de que por lo menos hoy no hubo pánico. Esto se vio reflejado en los flujos en el dólar y bonos locales, que fueron bastante limitados. Es decir, no hubo grandes órdenes de compras de divisas o ventas de bonos locales”, sostiene Daniel Chodos, jefe de estrategia de bonos soberanos en Credit Suisse.

“Cuando realmente hay situaciones que generan pánico, los volúmenes suben muchísimo y esto no se vio”, acota.

La jugada del Banco Popular de China, que además es el principal tenedor de bonos del Tesoro de Estados Unidos, fue la respuesta al nuevo arancel que Donald Trump impuso la semana pasada a productos de ese origen. Además, el Ministerio de Comercio del gigante asiático anunció que no descarta imponer aranceles a las importaciones de productos agrícolas norteamericanos

El presidente estadounidense contestó primero -a su modo- con un tuit en el que no sólo acusó a China de manipular su moneda, sino que hasta increpó a la Reserva Federal por no hacer nada. Más tarde, con los mercados ya cerrados y el S&P 500 digiriendo una caída del 3% en el día, el Tesoro declaró formalmente al país asiático como un manipulador de moneda, en una medida que promete empeorar la batalla entre ambas potencias.