Volvió el déficit comercial con Brasil: por qué no implica una mala noticia para el Gobierno.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

En mayo, el intercambio con el país vecino marcó un déficit de u$s127 millones, tras cinco meses en un nivel cercano al equilibrio o de leve superávit.

En mayo, el comercio bilateral con Brasil volvió a terreno negativo, sumando un rojo de u$s127 millones.

Este resultado implicó un cambio importante, luego de cinco meses en la zona de equilibrio o de leve superávit.

Cabe destacar que la economía vecina está bajo la lupa, luego de que bancos y consultoras privadas, así como también el propio gobierno de Bolsonaro, hayan recortado las estimaciones de crecimiento para este año.

Por eso, en un contexto de crisis local, lo que suceda con Brasil es clave para el macrismo -en plena recta electoral- y para las grandes empresas locales.

Sin embargo, no necesariamente implica una mala noticia para Cambiemos: sucede que esta caída fue consecuencia, principalmente, de importaciones que suavizaron su contracción.

En efecto, tras un primer cuatrimestre con un desplome de más del 46%, mayo culminó con una caída más leve, del orden del 17,6%.

Desde Ecolatina señalaron que esta desaceleración tuvo lugar “tras la estabilidad del tipo de cambio y algo más de claridad en cuanto a la contienda electoral argentina que habrían estimulado el nivel de actividad en mayo”.

Brasil, además de exportarle autos a la Argentina, también es un proveedor de insumos, materias primas y máquinas. De modo que una menor caída de las importaciones podría llegar a convertirse en un síntoma positivo, en un escenario marcado por la fuerte caída del consumo interno.

Claro que, del otro lado, ayudó la tendencia alcista del real brasileño durante el mes de mayo (superó las 4 unidades por dólar), “facilitando esta moderación en la caída de las compras al país vecino”, marcaron desde la consultora.

Por otro lado, las exportaciones mantuvieron un crecimiento de dos dígitos, con un alza del orden del 12,7%, “gracias a una economía brasileña que, a pesar de las perspectivas de desaceleración, aún demanda bienes extranjeros”, detallaron desde Ecolatina.

A nivel desagregado, el mejor desempeño de los envíos nacionales se dio en los casos de vehículos de carga y ómnibus, autopartes, malta, trigo, aceite de girasol y neumáticos.