Superávit agrio: crece por caída de importaciones y hay alerta por baja del precio de la soja.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Las compras al mundo se derrumbaron más del 30% en abril, mientras que las exportaciones mostraron una tasa de crecimiento menor al 2%.

En un contexto en el que el Gobierno necesita dólares, la noticia a primera vista luce positiva para Cambiemos: el superávit de la balanza comercial se consolida mes a mes.

Mientras que en abril de 2018 el saldo entre exportaciones e importaciones había arrojado un déficit de casi u$s890 millones, el mes pasado el resultado marcó una cifra positiva de más de u$s1.130 millones.

Además de ser el segundo superávit más elevado del año, permitió cerrar el primer cuatrimestre con un resultado a favor cercano a los u$s3.150 millones. Sin dudas, es un cambio sustancial respecto de lo que sucedió entre enero y abril de 2018, cuando el déficit había sido de casi u$s3.260 millones.

Sin embargo, hay dos puntos que deben preocupar al Gobierno y que se desprenden del informe sobre intercambio comercial argentino que publicó este jueves el INDEC.

El primero de ellos está vinculado con la principal causa que permitió lograr una cifra tan abultada: el desplome de las importaciones. Lejos de ser positivo, caídas como las que se están dando son consecuencia directa de la crisis económica, la falta de inversiones y, lo que es peor, las flojas perspectivas de que el consumo repunte en lo inmediato.

En concreto, las compras al mundo se derrumbaron nada menos que cerca de un 32%, acumulando una caída en lo que va del año del orden del 29%.

Al trazar una radiografía al interior de las importaciones, se puede observar que se ven golpeadas todas las categorías. No hay ninguna que se salve, empezando por autos, que se desplomaron nada menos que un 70%: mientras que en abril de 2018 se habían realizado compras al exterior de vehículos por u$s677 millones, el mes pasado apenas superaron los u$s200 millones.