Con el 3,6% que espera para hoy, el Gobierno quiere instalar que “lo peor de la inflación ya pasó”.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Los alimentos muestran mejor comportamiento que en los últimos meses y el Gobierno se ilusiona con una senda descendente del IPC que lo ayude en la campaña.

En el Banco Central confían en que, este miércoles, cuando el Indec divulgue la inflación de abril, el número no sólo se ubicará por debajo del IPC de marzo (4,7%) sino que, incluso, resultará inferior a las estimaciones de la mayoría de las consultoras de la City.

El numerito que esperan los funcionarios es 3,6%. En algunos despachos oficiales arriesgan un par de décimas menos. Igual, entre ellos manda la cautela. No sería la primera vez que los pronósticos fallan. Sucedió a comienzos de año, y también el mes pasado. Con lo cual no hay demasiado interés en hacer apuestas.

El dato, sobre el que el Gobierno pone expectativas, ya fue evaluado entre Nicolás Dujovne y Mauricio Macri. Será presentado en público como la confirmación de lo que había adelantado el propio Presidente un mes atrás: que la inflación de marzo se había tratado de “un pico”.

Si el Indec confirma esta información, la Casa Rosada comunicará que, efectivamente, a partir de abril se notaría una desaceleración en materia inflacionaria. “El inicio del camino descendente”, como definió un funcionario del área económica en diálogo con iProfesional. De hecho, la secreta esperanza de los funcionarios es que para este mes de mayo, el índice empiece con el número “2”.

En efecto, desde el equipo económico argumentan, en base a los cálculos propios, que existen algunos indicadores que dan cuenta de una desaceleración de los precios. Sobre todo en el rubro alimenticio y también en la “educación”.

El primer motivo para el optimismo sobre una mejora es que todos consideran imposible repetir un guarismo como el registrado en abril pasado. El impactante 4,7% es interpretado por los expertos como una situación rara, más justificada por factores estacionales como los costos de la enseñanza que por una inercia propia de este momento de la economía.