Lo que faltaba: se desploma el precio de la soja y vuelven dudas sobre la estabilidad cambiaria.
- 7 mayo, 2019
- Posted by: AnsAdmin
- Categories: Campo, Economía
Texto informativo – Fuente: iProfesional
La cotización del producto estrella del agro llegó a tocar su mínimo en una década. Era el reaseguro del Gobierno contra una eventual corrida cambiaria.
Una guerra comercial que tiene lugar a miles de kilómetros de la City porteña le está metiendo presión al tipo de cambio y, en paralelo, le está pegando de lleno a la soja, uno de los grandes pilares de la estrategia oficial para mantener contenido al dólar, de cara a las elecciones.
La pulseada por aranceles e importaciones que están librando Estados Unidos y China, junto con una grave crisis sanitaria en la industria porcina del gigante asiático -que a su vez está provocando un desplome de sus importaciones de granos-, configuraron un cóctel que le está pegando de lleno a la cotización de las materias primas y también a las monedas de los países emergentes.
Y este cuadro llega en un mal momento para el Gobierno, dado que está en plena cuenta regresiva de cara a los comicios, intentando controlar el tipo de cambio y con un Banco Central que busca mostrarle al mercado que tiene poder de fuego, pero sin intenciones de tener que sacrificar reservas.
Tal como diera cuenta iProfesional, el titular de la entidad monetaria, Guido Sandleris, apuesta a contener las expectativas demostrando que tiene los dólares suficientes para intervenir, pero esperando no tener que salir a vender divisas, evitando mostrar una señal de debilidad que empuje al mercado a testear al BCRA, un escenario que podría gatillar una mayor sangría verde.
Sin embargo, en este complejo juego de estrategia que viene desarrollando el Central, el mercado internacional viene a complicar el plan oficial: el anuncio por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, que anticipó que podría imponer fuertes aranceles a los productos chinos, reavivó una pelea comercial que parecía saldada y alteró a los mercados.
La reacción fue inmediata: ante el temor de una escalada entre dos de las más grandes potencias del mundo, los mercados cayeron y las monedas de los emergentes se devaluaron. Y el dólar en la Argentina volvió a avanzar, hasta acercarse a los $46. Y si bien la entrada de divisas por parte de los exportadores aquietó un poco las aguas y le puso un techo a la suba del billete verde, el escenario que se abre genera incertidumbre entre los analistas.