La mira se aparta del dólar y se traslada a Brasil: en una reunión cumbre, Macri definirá temas clave para la economía argentina

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Mauricio Macri y su par, el recién asumido Jair Bolsonaro, no se conocen. Charlaron por teléfono e intercambiaron tuits, pero no mucho más que eso.

Este martes, cerca de las 21 horas, el Presidente estará aterrizando en Brasilia, para saldar esa deuda pendiente, luego de que fallara el día de la asunción del jefe de Estado brasileño porque justo estaba arrancando sus vacaciones en el sur del país.

Ahora, estará viajando con una comitiva conformada por los ministros Dante Sica, Jorge Faurie, Nicolás Dujovne, Oscar Aguad y Germán Garavano. Y, por unas horas, el Gobierno apartará la mira sobre el dólar para enfocarse en otro tema clave: el futuro de la relación con el mayor socio comercial.

Es, en los papeles, la primera vez que Macri encara una misión internacional con tantos nombres de peso de su propio gabinete. Y es una consecuencia lógica de las fichas que el Ejecutivo pone en la “resurrección” de Brasil, especialmente en el plano económico.

La agenda, que se activará el miércoles por la mañana, incluye reuniones bilaterales entre ministros y secretarios; también, la esperada cumbre entre ambos jefes de Estado; una reunión ampliada entre las dos delegaciones, una conferencia de prensa de rigor y un almuerzo para cerrar la jornada de trabajo.

Hay algunos puntos de coincidencia entre ambos mandatarios en el plano político, comenzando por la visión crítica respecto de Venezuela. También, porque vienen de suceder a largos gobiernos tildados por ellos mismos de populistas.

“Sin duda, Brasil y la Argentina van a caminar juntos en direcciones diferentes a las pasadas por los últimos gobiernos”, escribió Bolsonaro en su cuenta de Twitter cuando le agradeció las palabras que Macri le envió cuando ganó las elecciones en el país vecino y que pusieron fin a más de una década con el PT en el poder.

Sin embargo, son muy claras también las diferencias respecto del lugar desde el que cada uno de los mandatarios encarará esta cumbre bilateral.

Para empezar, Macri llega con el peso y el desgaste propio de tres años de gestión a cuestas y con la mente ya configurada en “modo elecciones”. Habiendo quedado atrás el efecto G20, la agenda internacional del Presidente irá perdiendo relevancia.

Bolsonaro, en cambio, pasó de ser el candidato sorpresa a convertirse en flamante presidente de la mayor potencia de la región. Y ahora deberá demostrar en qué medida su plan para motorizar el cambio en Brasil –en el frente fiscal, económico y político- podrá ser puesto en práctica.

A esto se suma el contexto que atraviesan ambas naciones: la Argentina sigue sumida en la recesión, con una caída del PBI cercana al 2,6% en 2018 y una proyección negativa que podría superar el 1,6% para este año. El desplome del sector automotor y de otras ramas industriales, así como la baja del consumo, son consecuencias de esta coyuntura.

La mayor potencia de la región, en tanto, viene de levantar cabeza: el año pasado culminó con una economía expandiéndose a un ritmo del 1,3%. Y, para este 2019, la expectativa es aun mejor: prevén un crecimiento de entre 2,5% y 3%.

Para concluir con el juego de las diferencias, mientras que Macri todavía sigue pregonando sobre las ventajas de la Argentina para que lleguen inversiones, con resultados relativos –a excepción de Vaca Muerta-, en Brasil ya se están sacando cuentas para ver cuánto más se apreciará el real por la llegada de fondos del exterior.