El dilema del Banco Central: quiere comprar dólares para inyectar pesos pero el FMI se opone.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

El Fondo Monetario Internacional se opone a que el Banco Central intervenga en el mercado comprando dólares en caso de que la cotización continúe a la baja, toque la banda inferior y se meta en la denominada “zona de intervención”.

Esa postura fue explicitada en las últimas horas por el economista jefe del FMI, Roberto Cardarelli, a las autoridades del BCRA. El mensaje fue directo, sin fisuras: “Sería una intervención prematura para que la Argentina expanda la cantidad de dinero”, planteó Cardarelli, según pudo saber iProfesional de fuentes confiables.

La posición oficial del FMI se choca contra la pretensión del Gobierno argentino, que ya dejó trascender que intervendría en el mercado si el dólar llega a la banda inferior. Y deja expuesta la férrea visión del Fondo sobre la crisis local, y que la receta (ortodoxa) del organismo para estabilizarla no varía demasiado respecto de las que ha diseñado en el pasado, más allá de los planteos públicos.

Para el staff del FMI, la única manera de garantizar la estabilidad es a la vieja usanza: manteniendo tasas de interés reales elevadas en el tiempo, que sequen la plaza monetaria y reduzcan al mínimo el riesgo de una salida de capitales y la depreciación de la moneda.

El último viernes, el billete verde alcanzó a $35,49 en el segmento mayorista, que es donde interviene el Banco Central. El lunes, cuando abra el mercado, el piso de la banda se ubicará en $35,10. Quiere decir que si la cotización cae 39 centavos ese día, la autoridad monetaria podría salir a comprar divisas.

Es lo que dejaron trascender tanto Sandleris como su vice, Gustavo Cañonero. Que en caso de que eso suceda -algo de lo que están muy confiados-, el BCRA saldrá a comprar dólares con el doble objetivo de sostener la cotización y de lubricar la economía, que sufre la recesión en medio del apretón monetario.