Para los empresarios argentinos, el Mercosur tiene larga vida pese al “efecto Bolsonaro”.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Los empresarios argentinos le auguran larga vida al Mercosur. Lo hacen a pesar del temor que infundieron las palabras de Paulo Guedes, el gurú económico del presidente electo Jair Bolsonaro, quien en las últimas horas admitió que el bloque regional no es prioridad para el país vecino.

Si bien la declaración del futuro Ministro de Economía del país vecino causó cierto grado de preocupación, los lazos que unen a ambas economías y a varios de los sectores industriales más fuertes despejan cualquier duda sobre el futuro de esta zona de negocios, de la cual también participan Paraguay y Uruguay.

En números, la fortaleza de los negocios entre ambas naciones se refleja en los datos del último informe de balanza comercial, que arrojó un superávit para la Argentina de tan solo u$s6 millones.

Aunque se trata de la primera vez desde el 2014 que la Argentina revierte el saldo del intercambio comercial con Brasil, lo exiguo de la cifra da cuenta de que ninguno de los dos países se saca ventajas a la hora de los negocios bilaterales.

El caso del sector automotriz es el más paradigmático en cuanto a la relación comercial entre Brasil y la Argentina. Esto es por el peso que el comercio bilateral y dentro del Mercosur generan la producción y las exportaciones de las terminales. La mayoría posee plantas en ambos países y se nutre de las dos economías, tanto en tiempos de crecimiento como en épocas de crisis y volatilidad como la actual.

Empresarios de este sector recuerdan que Brasil sigue siendo y será el mayor socio comercial de la Argentina, y destino del 70% de la producción anual de autos locales, de acuerdo a informes de Adefa, la entidad que agrupa a las automotrices con negocios en el país.