Pensado para compensar a las provincias.

Texto informativo – Fuente: Clarín

Un nuevo impuesto genera roces entre el campo y el Gobierno.

Los inmuebles rurales pagarán Bienes Personales. Los ruralistas hablan de doble imposición. Analizan que pueda descontarse de Ganancias.

Aunque admiten que la presión impositiva es menor a la que regía en tiempos de Cristina Kirchner, un nuevo impuesto caldeó los ánimos del campo. A tal punto, que no sólo se critica al Gobierno en voz alta sino que hay agendadas asambleas que ya empezaron entre tamberos. En esos encuentros de pura catarsis, “las bases reclaman acción”, dijo a Clarín Carlos Achetoni, el flamante titular de la Federación Agraria, un moderado productor mendocino de uvas, damascos, ciruelas y duraznos. Achetoni reconoce que en retenciones, entre el 33% del tope que regirá para la soja y el equivalente a 12% para los otros cultivos, se paga menos que durante el Gobierno anterior. “Al agregar a los campos vamos a estar parejos. Es un golpe para un sector que genera dólares en vez de corridas cambiarias”, amplió.

Lo cierto es que el fin de la exención a los inmuebles rurales del impuesto a los bienes personales, también conocido como el impuesto a la riqueza, generó una grieta con el oficialismo tranqueras adentro. La iniciativa, que el Congreso está a punto de aprobar, es una compensación a las provincias tras la eliminación del Fondo Sojero.