Campo.
- 13 agosto, 2018
- Posted by: AnsAdmin
- Categoría: Campo
Texto informativo – Fuente: La Nación
La bajante del río Paraná agrega problemas a las exportaciones de soja.
Ala última sequía, que causó un desplome de los rindes en la producción agropecuaria en la última campaña, se sumó ahora otro problema climático para el sector: la bajante del río Paraná, que provoca que los buques deban cargar un 10% menos (unas 4000 toneladas por barco) de granos en los puertos del Gran Rosario.
Según el registro de la Prefectura Naval, la altura del río en Rosario estaba el viernes en 2,06 metros. Creció 20 centímetros en 24 horas, lo que da según informaron especialistas de esa fuerza un respiro a la difícil situación que atraviesa el sector agroexportador.
Según datos del Instituto Nacional del Agua (INA), se espera un repunte de la altura del Paraná para el próximo jueves, cuando llegaría a 2,10 metros. Pero en la Prefectura destacaron que aún no se sabe si esta tendencia se va a mantener o volverá a bajar. Esto depende de las precipitaciones en el sur de Brasil.
Los datos históricos muestran la gravedad de la bajante actual. Los registros obtenidos en las últimas semanas muestran que la altura del Paraná en el puerto de Rosario es la más baja desde 2008. Para el 3 de agosto de 2018 la medición fue de 1,90 metros y superó el anterior registro más bajo, que había sido de 2,37 metros en igual fecha de 2008
En la zona del Gran Rosario está ubicado el 78% de la capacidad de procesamiento de oleaginosas del país. En 70 kilómetros de costa, que va de Arroyo Seco a Timbúes, con epicentro en la ciudad de Rosario, están asentadas 29 terminales portuarias, de las cuales 19 despachan granos, aceites y subproductos y 12 poseen fábricas procesadoras propias. Además, existen otras ocho fábricas aceiteras en la zona, que totalizan 20 industrias que demandan poroto para fabricar aceite y harina, entre otra multiplicidad de derivados oleaginosos.