La recesión económica.

Texto informativo – Fuente: Clarín

En mayo, por segundo mes consecutivo en el año, cayó el estimador mensual de la actividad económica que releva el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Esta vez, la caída fue del 5,8% respecto al mismo mes de 2017, debido al fuerte impacto de la sequía en el sector agropecuario. Aunque también pesó en buena medida, la caída de la industria y la devaluación.

El indicador oficial de la actividad económica, en su versión desestacionalizada, se contrajo 1,4% respecto de abril de este año. En tanto, el acumulado del año respecto al mismo lapso del año anterior, registró una suba del 0,6%.

Al igual que en abril, el retroceso respondió en buena medida a “un shock exógeno”, según la consultora Ecolatina: el impacto de la sequía en la producción agropecuaria. “Sin embargo, la fuerte contracción de mayo también obedeció a la merma de sectores claves como la producción industrial, que cayó 1,3% interanual (tras doce meses consecutivos de expansión); el sector transporte y comunicaciones, que se contrajo 4,9% anual y el suministro de electricidad, gas y agua que bajó 1,4%”.