Restricciones a la compra de dólares.

Texto informativo – Fuente: Clarín

El control de cambios complica a las empresas y aparecen trabas para pagar deudas en el exterior.

El control de cambios y las consecuentes restricciones para acceder a la compra de dólares está empezando a complicar a las empresas que necesitan divisas para saldar su deudas con acreedores locales y externos.

El primer caso puntual es de IRSA, la firma que conduce Eduardo Elsztain y es dueña de los más importantes shoppings y edificios de oficinas del país. La firma no pudo esta semana saldar por completo un pago de 135 millones de dólares correspondiente a una obligación negociable.

En concreto, lo que sucedió es que IRSA depositó todo el dinero en la caja de compensación local, pero la parte del dinero que correspondía a inversores cuya tenencia está radicada en el extranjero no pudo ser girada.

Esto fue así porque, tal como será redactada la regulación del Banco Central, dichos acreedores son calificados como personas jurídicas, y por consiguiente si quisieran hacerse de los dólares deberían mudar la tenencia de esas ON al mercado argentino.

Esto supone un problema: luego, no podrían girar los dólares desde aquí a otro país El dinero tiene que ser girado a una caja compensadora internacional (en este caso Clearstream), que es una sociedad que mantiene la custodia de las Obligaciones Negociables emitidas por IRSA. Después se encarga de distribuir los pagos entre cada uno de los inversores que poseen sus acreencias en cuentas internacionales.

De los US$ 135 millones que ya pagó la compañía que preside Eduardo Elsztain, se estima que unos US$ 35 millones ya fueron depositados en las cuentas de los inversores. En tanto que poseen sus títulos bajo custodia en Caja de Valores. Sin embargo la mayor parte -alrededor de U$S 100 millones- de la emisión de la ON está “alojada” en una sociedad depositaria internacional.

La empresa informó que depositó los pagos en la cuenta que tiene en la Caja de Valores la firma Clearstream Banking, el banco encargado de repartir el dinero acreditado a los tenedores de bonos emitidos por la empresa.

El martes, la firma con sede en Luxemburgo emitió un comunicado en el cual señala que “la Caja de Valores ha confirmado que los intereses y los ingresos de reembolso adeudados por el pago de la ON IRSA Clase 8 en dólares tal vez no se puedan pagar a una cuenta en el extranjero para los beneficiarios considerados personas jurídicas”.