La City escuchó a Bernanke, que dejó un mensaje tranquilizador sobre tasas y aconsejó seguir con las reformas.

Texto informativo – Fuente: iProfesional

Durante su fugaz paso por el país el ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, prácticamente no tuvo tiempo ni de salir del hotel donde estuvo hospedado. Allí, en el Four Season de la calle Posadas, poco antes del mediodía de ayer se reunió con un puñado de economistas, más tarde compartió un almuerzo con 210 operadores y ejecutivos de banca privada, y allí mismo quisieron coordinar una reunión con funcionarios locales como Nicolás Dujovne o Guido Sandleris pero finalmente no se pudo concretar.

La agenda de quien fuera uno de los principales actores de la crisis económica de 2008 la armó la gente de PIMCO, el administrador de los fondos de bonos más grandes del mundo, y donde Bernanke desembarcó en 2015, un año más tarde de dejar su puesto en la FED, para ocupar el cargo de asesor senior.

“Casi ni se movió del hotel. De hecho no pudieron coordinar ninguna reunión con los funcionarios del Gobierno porque tenía una agenda muy corta y no se ponían de acuerdo: los de PIMCO querían que que vinieran al hotel y los funcionarios querían que él vaya al Banco Central o a Hacienda. Por eso finalmente no se dio”, cuenta una fuente cercana a los organizadores del evento.

Ese desencuentro, sin embargo, jugó a favor de los 210 asistentes a la “Conversación con Ben Bernanke”, como se llamó al evento, ya que se extendió más de lo previsto debido a ese “hueco” que había quedado en la agenda del ex FED. Tampoco tuvo mucho más tiempo ya que poco después de las 3 de la tarde partió hacia el aeropuerto para seguir por su tour regional en Brasil.

El almuerzo comenzó puntual, a las 12:45, y duró poco más de 1 hora y 15 minutos. La asistencia fue perfecta: ni uno sólo de los invitados faltó y hasta algunos que no estaban en la lista hicieron gestiones para poder tener un lugar en el Salón Félix del Four Season.