Descompresión del riesgo argentino: necesario, pero no suficiente.

Texto informativo – Fuente: Ámbito Financiero

La decisión de Cristina de Kirchner de bajarse de la pelea por la presidencia descomprimió un poco el escenario para los que se la tienen que jugar por invertir en Argentina. Nadie lo vio venir. Por eso la reacción debía ser con volatilidad.

La reversión de los bonos y las acciones argentinas del pasado lunes (después de un comienzo negativo) y el rally del martes, así como la tendencia positiva del peso argentino y de los indicadores de riesgo de la deuda, muestran que la decisión de Cristina de Kirchner de bajarse de la pelea por la presidencia descomprimió un poco el escenario para los que se la tienen que jugar por invertir en Argentina.

Nadie lo vio venir. Por eso la reacción debía ser con volatilidad. Los bonos recuperaron algo de paridad perdida en semanas previas y el Merval tuvo su “rebote de alivio” estos días, pero sin quebrar ninguna resistencia importante.

La noticia fue una especie de cisne negro inesperado que posiciona a la ex mandataria -multiprocesada y desgastada anímicamente- fuera del eje de la escena principal para evitar confrontar con el resto de las fuerzas políticas (pero no del poder), y obligó a acelerar las alianzas y definiciones del resto de los candidatos.

Recordemos que el vicepresidente de la Nación en Argentina es el presidente del Senado: de ser elegida, CFK influenciaría mucho en el poder legislativo. Además, una de las primeras cosas que se van sabiendo de la “operación retorno” es que querrán revisar los fallos de la justicia que la perjudicaron a ella y sus ex-funcionarios por corrupción.

Sobre el plan económico son puras especulaciones, aunque ya se tuvo una muestra de 12 años para tomar algunas notas para volver a aplicar algunas fórmulas (que no sirvieron).