Los cinco desafíos que mueven al agro de Brasil y cómo impactan en la Argentina.

Texto informativo – Fuente: Clarín

Al margen de la súper cosecha que logrará, en torno de los 228 millones de toneladas de granos, superior a los 221,4 millones de toneladas del ciclo agrícola pasado, el campo de este país tiene la mira puesta en cinco desafíos donde se mezclan el corto y el largo plazo. Algunos rozan a la Argentina, como es el caso del Mercosur, tema sobre el cual los empresarios brasileños también tienen puesto su foco.

En el marco de Agrishow, la mayor muestra de maquinaria agrícola brasileña, LA NACION entrevistó a Francisco Matturro, presidente de la feria y vicepresidente de la Asociación Brasileña de Agronegocios (Abag), a Pedro Estevão, presidente de la Cámara Sectorial de Máquinas y Equipos Agrícolas, y a João Carlos Marchesan, presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipamientos (Abimaq).

Carga impositiva-costos. En este punto, la preocupación de los empresarios del agro pasa tanto por los tributos pagados, la estructura del Estado y su burocracia como los costos laborales y hasta logísticos.

Según Estevão, “la carga tributaria llega al 34%” de peso sobre la actividad en su conjunto. “Estamos viendo con esperanzas las reformas del Gobierno en las jubilaciones, lo tributario y luego para la parte política”, apuntó Matturro.

La administración del presidente Jair Bolsonaro tiene en marcha un proyecto de reforma jubilatoria que, según destacan en Brasil los defensores de la iniciativa, buscará hacer más equilibrado el sistema, tanto entre los sectores privado y público como en la cantidad de años aportados.

“Hay muchos jubilados y pocos aportando”, indicó Estevão. Según este directivo, más allá de este tema, en Brasil hay “costos más caros que en Estados Unidos y Europa”. También alertó que el déficit del Estado encarece el costo del dinero.

Infraestructura. Según Marchesan, hoy la producción brasileña luce diversificada, con actividades que van desde la producción de soja, caña, maíz, etanol, hasta las diferentes carnes. Sin embargo, reconoció que “el talón de Aquiles” está en la infraestructura. Hay regiones donde una tonelada de soja debe hacer más de 2000 kilómetros para llegar a los puertos.