Política previsional.

Texto informativo – Fuente: Clarín

Impuestos: dólar, devaluación e inflación, un cóctel explosivo.

Efectos. Lo que sucede con los precios y con el tipo de cambio influye en los impuestos. Incluso puede generar más suba de precios y quebrantos.

Dada la incertidumbre de precios que hay en Argentina, si una empresa tiene que facturar por la venta que hizo de un bien o por haber prestado un servicio cobrando a futuro se encuentra en problemas. La duda surge porque en el momento de confeccionar la factura no se conoce si al cobrar podrá reponerse el costo del bien.

Tampoco se sabe cuánto será la inflación que disminuirá el valor efectivo que se cobra; o más aún, si en el medio se produce una devaluación del tipo de cambio que desacomoda completamente las cosas. Por la ley de convertibilidad (23.928), que todavía sigue vigente, no se permiten indexar los contratos que afectan a todos, empresas y particulares; por ese motivo, no se pueden incorporar cláusulas de ajuste en la factura para poder cubrirse de las fluctuaciones inflacionarias y cambiarias futuras.

Entonces, las posibles soluciones son dos: 1) Confeccionar la factura en dólares, la AFIP lo permite, para luego cobrarla en esa misma moneda o en pesos al tipo de cambio del momento del efectivo pago.

2) Hacer una estimación de la inflación futura o del valor que tendrá el dólar, para incluir esta “expectativa” implícitamente en el precio del bien o del servicio. Los que siguen por este segundo camino, que no son pocos, contribuyen a que se genere más inflación, únicamente porque no existen reglas claras en su determinación.